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Los cinco lenguajes del amor: lo que de verdad dice la investigación

Pocas ideas sobre las relaciones han llegado tan lejos como los cinco lenguajes del amor. El libro de Gary Chapman ha vendido más de 20 millones de ejemplares, y más de 30 millones de personas han hecho el cuestionario que lo acompaña. Muchas parejas dicen que este marco les dio palabras para algo que sentían desde hacía años.

Pero la popularidad no es lo mismo que la evidencia. ¿Qué dice realmente la ciencia de las relaciones? La respuesta honesta es más interesante que "es verdad" o "es un mito".

Los cinco lenguajes del amor en pocas palabras

Chapman propuso que damos y recibimos amor de cinco maneras principales:

El marco se apoya en tres supuestos: que cada persona tiene un lenguaje principal, que existen exactamente cinco y que las parejas son más felices cuando cada uno "habla" el lenguaje del otro.

Lo que encontraron los investigadores

En 2024, los psicólogos Emily Impett, Gideon Park y Amy Muise publicaron en Current Directions in Psychological Science una revisión titulada "Popular psychology through a scientific lens: Evaluating love languages from a relationship science perspective". Como resumió la Universidad de Toronto, ninguno de los diez estudios analizados respaldaba las afirmaciones de Chapman.

Sus objeciones abarcan los tres supuestos:

Los autores también señalan que Chapman desarrolló sus ideas a partir de un grupo de parejas bastante limitado, lo que puede restringir lo bien que el modelo se ajusta a todo el mundo.

Un estudio anterior con 67 parejas, publicado en 2017 en Personal Relationships, encontró solo evidencia limitada de que la coincidencia de lenguajes favorezca la satisfacción. La autorregulación, es decir, el esfuerzo que cada uno hace por gestionar su propio comportamiento, explicaba más diferencias en la satisfacción que la coincidencia.

Lo que sí respalda parte de la investigación

El panorama no es del todo negativo. Un estudio publicado en 2022 en PLOS ONE por Olha Mostova, Maciej Stolarski y Gerald Matthews encuestó a 100 parejas heterosexuales. Las personas cuyas parejas expresaban amor de la forma en que ellas preferían recibirlo declararon mayor satisfacción en la relación y mayor satisfacción sexual.

Conviene tener en cuenta dos matices. El estudio se basó en autoinformes, y los autores aclaran que la dirección de la causa y el efecto quedaba fuera de su alcance. Aun así, sugiere algo sensato: prestar atención a cómo le gusta a tu pareja sentirse querida, y responder a ello, parece importar.

Vistos en conjunto, estos hallazgos llevan a una conclusión serena. Las etiquetas concretas y la idea de un único "lenguaje" fijo tienen poco respaldo. El hábito de fondo, notar las necesidades del otro y responder a ellas, probablemente sí lo tiene.

Una metáfora mejor, y cómo usarla

Como alternativa, Impett y sus colegas proponen pensar en el amor como una dieta equilibrada. La pareja necesita toda una gama de "nutrientes" esenciales, incluidas las cinco expresiones que describió Chapman y otras como la compañía y el apoyo emocional.

Según Impett, este enfoque mantiene todas las expresiones de amor "en el menú" e invita a cada uno a compartir lo que necesita en cada momento. También reconoce que las personas no somos estáticas: lo que alguien necesita en un mes intenso de trabajo puede ser distinto de lo que necesita de vacaciones.

En la práctica, esto sugiere algunos hábitos sencillos:

En Love-Ready Society, los lenguajes del amor tienen un papel solo ligero en nuestras presentaciones. Damos más peso a la personalidad, los valores, el estilo de apego y el estilo de vida, explorados mediante preguntas indirectas y cuidadas. Si este enfoque equilibrado te atrae, nos encantará contar contigo. Únete a Love-Ready Society.

Fuentes

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